El vicepresidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC),
Eliades Acosta, afirmó hoy que resulta un privilegio y un deber
distinguir el presente y futuro de su país a través de la historia.
Cuba tiene un acervo cultural muy grande y una población instruida
que comprende que el legado forma parte de la calidad de vida de una
nación, manifestó Acosta a Prensa Latina, durante la segunda sesión de
un congreso nacional sobre el tema.
Agregó que, a partir de ese conocimiento histórico, su país tiene
bien claro cuáles son sus enemigos, y mantiene identificadas sus
debilidades y fortalezas.
Acosta, quien también dirige el departamento de Cultura del Comité
Central del Partido Comunista de Cuba, dijo que lo hecho por preservar
la memoria es un deber y, además, un privilegio que no todas las
naciones poseen.
Señaló que frecuentemente llegan a la isla personas desde países
donde han hecho tabla rasa de sus recuerdos, quienes se muestran
impresionadas por la importancia que aquí se le da a la preservación y
promoción del pasado, sobre todo en entre los jóvenes.
Consideró que lo terrible es la existencia de individuos dentro y
fuera de la nación antillana que realizan una relectura
malintencionada de la historia cubana, un peligro que le da una
dimensión especial al actual Congreso de la UNHIC, precisó.
Yo creo que son intentos lógicos, aunque dentro de una lógica
perversa del enemigo, que se da cuenta de que borrarnos el pasado es
un mecanismo de dominación, opinó.
En este sentido, comentó sobre una reciente campaña publicada en
algunos medios de prensa influyentes que pone en duda la veracidad de
los restos del guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara,
encontrados en 1997 en Vallegrande, Bolivia.
Apuntó que la respuesta está en restablecer la historia, darle voz
a los protagonistas y reconstruir los hechos.
El funcionario asumió que la historia de Cuba es parte esencial y
orgánica de la universal, una simbiosis en la que ambas se
complementan y aportan sus respectivos valores y legados.
Este jueves concluye el sexto congreso de la UNHIC con la
presentación de la declaración final del evento, que sesionó durante
dos días en esta capital con la asistencia de 145 delegados e
invitados.