El ex presidente estadounidense
William Clinton criticó hoy la estrategia de guerra de la Casa Blanca
en Iraq y opinó que un avance en el campo militar debe ir acompañado
de progresos en el frente político.
El último demócrata en ocupar la oficina oval dijo que no se
aprecian logros con "un proceso de reconciliación política dentro del
país que funcione o un proceso diplomático que pueda ayudar con los
vecinos".
En declaraciones al programa Good Morning, América, de la
televisora ABC, Clinton subrayó que la realidad es que no hay una
victoria militar.
Las declaraciones coinciden con la posición de sectores demócratas
y un creciente número de republicanos que se distancian de la
estrategia del gobierno ante la cercanía de las elecciones.
La táctica del presidente George W. Bush consistente en el
despliegue de más efectivos hasta llegar acerca de 160 mil no alcanza
hasta ahora los resultados esperados por el Pentágono, donde incluso
de habla de llevar más militares a Iraq.
Desde hace varios meses el congreso intenta revertir la política
gubernamental ante el incremento de las bajas norteamericanas y las
presiones de la opinión pública para repatriar las tropas.
Sin embargo, Bush insiste en esperar un informe del general David
Petraeus sobre el estado del conflicto en septiembre próximo para
evaluar un cambio de rumbo.