A tres mil 625 ascendió hoy la
cifra de estadounidenses muertos desde el comienzo de la invasión y
posterior ocupación de Iraq en marzo de 2003, según cifras del
Pentágono.
Informaciones del mando castrense confirman que la víspera murieron
cuatro soldados en acciones contra la resistencia y un infante de
marina pereció en circunstancias desconocidas en la occidental
provincia de Al Anbar.
En lo que va de julio las tropas de ocupación perdieron al menos 47
efectivos, para un promedio de 2,47 muertes por día.
El pasado trimestre fue el más letal para esas fuerzas desde que
comenzara la contienda bélica en el país árabe, con un total de 331
víctimas mortales, según estadísticas oficiales.
Mientras, en Washington, fracasó el intento de los demócratas el
pasado jueves de aprobar en el Senado una moción para iniciar la
retirada de las tropas de Iraq en abril de 2008, luego de 30 horas de
debates.
Los parlamentarios no alcanzaron un acuerdo para exigir a la Casa
Blanca el regreso de los militares, debido a la oposición de los
republicanos.
La propuesta de los senadores demócratas Carl Levin, de Michigan, y
Jack Reed, de Rhode Island, pedía la salida de las tropas en cuatro
meses y la permanencia de efectivos sólo para enfrentar supuestos
terroristas y entrenar a las tropas nacionales.
El rechazo a la política del presidente George .W. Bush y la
oposición a la permanencia del Ejército estadounidense en Iraq, crece
cada vez más entre diversos sectores políticos y sociales en el país.
En tanto, el Gobierno norteamericano insiste en gastar miles de
millones de dólares en una contienda bélica cuyo triunfo es dudoso.