Un nuevo escape de material
radiactivo fue detectado en la central nuclear de Kashiwasaki-Kariwa,
afectada por un terremoto de 6,8 grados en la escala de Richter,
comunicó hoy la agencia de noticias Jiji.
Las autoridades detectaron la fuga de yodo radiactivo en uno de los
siete reactores de la planta, pero descartaron la posibilidad de daños
al medio ambiente y de contaminación al combustible nuclear, señaló la
fuente.
La central de Kashiwasaki-Kariwa se encuentra en la prefectura de
Niigata y es la más grande del mundo.
De acuerdo con medios de prensa locales, esa planta se diseñó para
resistir terremotos de hasta 6,5 grados en la escala de Richter.
Sin embargo, la agencia de noticias Kyodo reveló que sus siete
reactores estaban preparados para soportar una intensidad de 273 gals
de aceleración horizontal, pero el movimiento telúrico en Niigata
generó una aceleración de 680 gals.
El primer accidente en Kashiwasaki-Kariwa ocurrió el lunes, cuando
una agua de una piscina con desechos radiactivos se vertieron en el
Mar de Japón.
Alrededor de 10 personas fallecieron a causa del movimiento
telúrico, que causó más de 10 mil heridos y cerca de 12 mil
desplazados en Niigata.