Decenas de miles de nicaragüenses
se concentrarán en la Plaza de la Fe de esta capital, para festejar un
nuevo aniversario de la Revolución Sandinista que un día como hoy,
pero de 1979, derrocó al dictador Anastasio Somoza.
Este año, la efeméride tiene la particularidad de que por primera
vez en los últimos 16 años, el Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN) está en el poder, por lo que se espera una masiva
asistencia al acto que encabezará el presidente Daniel Ortega.
La convocatoria para festejar la efeméride se extendió hasta los
departamentos, de cuyas ciudades cabecera saldrán flotillas de ómnibus
con miles de pobladores, según reportaron fuentes del FSLN.
Tan sólo desde Estelí, 150 kilómetros al norte de Managua, llegarán
a Managua 12 mil personas, aseveró la víspera el alcalde de esa
ciudad, Pedro Pablo Calderón.
Muchas son las expectativas generadas entre los nicaragüenses,
independientemente de su inclinación política, por el regreso al poder
del FSLN el 10 de enero pasado.
Para los pobres, que representan el 70 por ciento de los 5,1
millones de habitantes del país, se trata de una oportunidad única
para poder revertir la paupérrima situación en que los sumieron 16
años de gobiernos neoliberales.
Los ricos, por su parte, observan con recelo cada paso que da el
gobierno, a pesar de que Ortega les prometió desde un principio
respetar la propiedad privada y la economía de mercado.
Este 19 de julio se empiezan a cumplir algunas de las esperanzas
del pueblo, porque obviamente, en seis meses no se pueden cumplir
tantas expectativas, afirmó el comandante Tomás Borge, en
declaraciones a Prensa Latina.
De acuerdo con Borge, embajador de Nicaragua en Perú, la oposición
de la derecha local a las políticas del gobierno entorpece los
esfuerzos que este realiza para dar respuesta a los acuciantes
problemas del país, sobre todo en el sector energético.
El restablecimiento de la gratuidad de la educación y la salud
pública, y el inicio del programa Hambre Cero, que beneficiará a 75
mil familias campesinas pobres en cinco años, son logros de los que
podrán presumir los sandinistas este 19 de julio.