Inaugurada por el Comandante en Jefe Fidel Castro en septiembre del
2001, la Escuela de Formación Emergente de Maestros Primarios Vicente
Pérez Noa, de Caimito, graduó ayer a 491 jóvenes; con ello la
provincia de La Habana sigue labrando el difícil camino de consolidar
un modelo educativo que se propone la excelencia.
Para los egresados es apenas el comienzo de otra etapa decisiva en
sus vidas: a partir de septiembre deberán impartir clases en el primer
ciclo de la Primaria (hasta cuarto grado) e iniciar su último año de
bachillerato.
Llevar adelante ambas responsabilidades requerirá de ellos
inteligencia, madurez, consagración. Caridad Julia Rodríguez Murciano,
la directora de la Vicente Pérez Noa, no duda en que vencerán esas
exigencias y emprenderán otras mayores como el posterior ingreso a
carreras universitarias, así se los reiteró en la ceremonia de
graduación, la sexta realizada por el centro.
Hasta el momento, el plantel habanero ha formado a 2 729 maestros
para bien de las 312 escuelas de primaria en la provincia, cuya
matrícula supera los 52 000 educandos.
Según destacó Rolando Forneiro, viceministro de Educación, sigue
creciendo la familia de educadores.