CAMAGÜEY. — Julio César García Rodríguez, primer secretario del
Partido en la provincia, es en estos días un hombre feliz. Motivos no
le faltan, pero a la hora del recuento de desafíos y victorias
prefiere hablar de la gente común, de su pueblo.
Lograr la sede del Acto Nacional por el Día de la Rebeldía Nacional
"parte de la enseñanza revolucionaria del Comandante en Jefe; su
lección de sobreponernos a las dificultades, de no amilanarnos, de
confiar en los hombres y creer en las ideas. Ante situaciones
difíciles, Camagüey buscó, en la voluntad de los hombres, méritos
mayores.
"Este no es el resultado de un año: a partir del 2004 y 2005 el
Buró Político otorgó reconocimientos a nuestra provincia por el
esfuerzo desplegado, pese a la sequía que obstaculizó la realización
de importantes programas. Después aprovechamos las mejorías de la
naturaleza y, con nuestra unidad, alcanzamos un Destacado. Fidel nos
enseña que cuando hay motivación y unidad, y se pelea, se alcanza la
victoria".
"Apreciar la decisión del Buró Político, tras la Proclama del
Comandante en Jefe, que declaró a cuatro provincias como Destacadas y
reconoció el esfuerzo de otras tres, permite aquilatar cómo nuestro
pueblo sostiene su convicción unitaria. Eso demuestra el error del
imperio: no es el traspaso de poder de un revolucionario a otro sino
el traspaso de ideas y principios entre muchos revolucionarios".
Apunta que "para los revolucionarios de Cuba y del mundo han estado
vivos y actuantes la obra de Fidel, su ejemplo, sus ideas y
enseñanzas, y en estos últimos meses nos ha liderado de una manera muy
directa con sus Reflexiones, alertándonos del peligro que representa
el imperio para la especie humana, en muchos frentes".
"La confianza que él tiene en los jóvenes y el protagonismo de
estos en Camagüey son un ejemplo claro. La respuesta a la Revolución
Energética, el ahorro y el trabajo en la ganadería, reafirman la
postura del pueblo ante el reclamo de su líder. Las Reflexiones no
solo inducen respuestas ideológicas, llaman a producir y combatir, eso
se ve cada día en nuestro territorio".
Al responder a nuestra pregunta sobre qué ocurrirá en Camagüey
después del 26 de Julio, subraya:
"El 26 no es la meta de un acto, una categoría o lugar. Tratamos de
llevar al pueblo la idea de que el 26 significa más producción,
calidad en los servicios, invulnerabilidad defensiva e ideológica.
Antes y después sigue en pie el compromiso de mantener un paso estable
en el desarrollo de la Revolución. Hay que hacer de cada minuto un 26,
de cada mes un julio y cotidianamente un Moncada. Para eso peleamos".