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La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice pidió hoy más
tiempo al Congreso para avanzar en Iraq en momentos en que la
paciencia de los legisladores parece llegar al límite.
La funcionaria salió en defensa de la nueva estrategia de la Casa
Blanca en Iraq, puesta en duda por un informe divulgado la víspera.
Tendremos una mejor idea de la situación cuando el general David
Petraeus y Ryan Crocker, embajador estadounidense en Bagdad, presenten
un informe en septiembre, dijo.
Rice planteó en declaraciones a la cadena de televisión CBS que el
gobierno iraquí continúa trabajando para cumplir los objetivos fijados
por el Congreso estadounidense en materia de seguridad, política y
económica.
El texto dado a la publicidad señala la existencia de avances
mixtos en la nación del Golfo Pérsico, aunque legisladores demócratas
y algunos republicanos hablan de un fracaso y de la necesidad de
repatriar las tropas.
Al respecto, la Cámara aprobó el jueves una iniciativa por 223 a
favor contra 201, que contempla la salida de los uniformados de la
guerra el 1 de abril de 2008.
La situación que defiende Rice alcanza mayor complejidad cuando
influyentes miembros de su partido, el republicano, favorecen un
cambio de rumbo que de no llegar afectaría sus posibilidades de
mantener el control de la Casa Blanca.
"El Gobierno simplemente no está proporcionando un liderazgo que
merezca el sacrificio considerable de nuestras fuerzas, y esto tiene
que cambiar de inmediato", opinó John Warner, un veterano senador
republicano por Virginia.
Otros políticos republicanos como Richard Lugar, Peter Domenici,
George Voinovich, Olympia Snowe y Elizabeth Dole recientemente dieron
pasos para desmarcarse de la posición del gobierno sobre Iraq.