Guardacostas de la ciudad
estadounidense de Nueva York intentan sacar a flote hoy un buque
cisterna que se hundió frente a las costas de la urbe con 60 mil
toneladas de combustible en sus bodegas.
Las fuerzas de rescate extreman las precauciones para evitar un
derrame, después de sacar parte del petróleo hacia barcos más pequeños
con el fin de aligerar la carga del White Sea, que encalló la víspera
en un banco de arena al sur de Manhattan.
El comandante de la guardia costera Craig Toomey explicó que la
situación amerita la paciencia de los implicados pues, antes de
intentar remolcar la nave a tierra, los operadores deben extraer una
quinta parte de su contenido.
La doble cubierta del carguero impidió hasta el momento un
derramamiento de combustible, indicó el capitán Anil Singh, director
de la compañía operadora de la embarcación, que debía cubrir la ruta
entre Nueva Jersey y Singapur.