El cerebro humano puede borrar a
voluntad algunos malos recuerdos, mecanismo que puede abrir el camino
a nuevas formas de tratamiento de diversos desórdenes mentales,
publica hoy la revista Science.
Un artículo del profesor Brendan Depue, de la Universidad de
Colorado, revela como las personas tienen la capacidad de aprender a
suprimir selectivamente malos recuerdos de su memoria, algo que,
considera, es una ventaja evolutiva del ser humano.
Si los cazadores primitivos que lograron escapar de un ataque de
leones no hubieran sido capaces de olvidar esa traumática experiencia,
explica, no habrían cazado nuevamente y, por tanto, corrido el riesgo
de morir de hambre.
Al estudiar un grupo de voluntarios se mostró como pudieron
controlar su memoria emocional disminuyendo la utilización de algunas
partes de su cerebro para impedir los recuerdos desagradables.
En particular, el proceso de supresión de malas vivencias pasadas,
señala el investigador, se produce y ocurre bajo el control del Cortex
prefrontal, zona cerebral de control de los pensamientos.
Creemos haber detectado los mecanismos neuronales de este fenómeno
y esperamos que este descubrimiento, así como investigaciones futuras,
generarán nuevos enfoques terapéuticos y nuevos medicamentos para
tratar un conjunto de problemas emocionales, concluyó Depue.