Un ataque de hombres armados contra
agentes de la policía en un puesto de control dejó anoche cinco
agentes muertos y al menos nueve heridos, informaron hoy fuentes de
seguridad.
El asalto se produjo en uno de los puntos habilitados en los
alrededores del Ministerio del Interior, que en otras ocasiones fue
embestido por miembros del Ejército de Al Mahdi, seguidores del
clérigo chiíta Muqtada al Sader.
Las tropas estadounidenses, por su parte, admitieron la muerte de
un soldado del Ejército de la Infantería de Marina mientras
participaba en una operación militar al este de esta capital.
Con esta baja letal suman 32 los soldados de Estados Unidos
abatidos en Iraq en julio y ascienden a tres mil 611 los muertos desde
el inicio de la invasión y posterior ocupación en marzo del 2003.
Las ciudades chiítas iraquíes de Nayaf y Diwaniya, en tanto,
amanecieron este viernes bajo el toque de queda, establecido para todo
el día, por temor a ataques después de que el jueves en la mañana
helicópteros de combate norteamericanos atacaran varias viviendas.
El bombardeo dejó víctimas y fue duramente criticado por políticos
de esa comunidad, dijeron fuentes de la administración local.
Al menos cinco personas murieron y 11 resultaron heridas en sendos
atentados en la ciudad iraquí de Tal Afar y en Falluja, dijeron ayer
fuentes policiales.
En el primero de los ataques, cuatro fueron las víctimas mortales y
seis los lesionados al inmolarse un suicida cargado de explosivos en
medio de la celebración de una boda.
El brigadier general Ibrahim Yaburi declaró que el suceso ocurrió
en el momento en que los invitados comenzaron a llegar a la casa del
novio, ubicada en el barrio Hai Saad.
Otro hecho similar tuvo lugar en el patio de un centro de
reclutamiento de la policía, donde un joven penetró en una bicicleta e
hizo estallar la dinamita adosada a su cuerpo, dijo la fuente.
Un helicóptero estadounidense, por otro lado, lanzó una bomba la
noche del miércoles contra el poblado de Sahewiya, sur de Samarra, y
causó la muerte de al menos cuatro personas, hirió a un número
indeterminado y destruyó varias viviendas, informó un jeque tribal.