Lima, 12 de julio.— La jornada nacional de protestas en Perú contra la
política económica y social del Gobierno del presidente Alan García
mantiene hoy, en su segundo día, prácticamente paralizado al país,
mientras se afirma que unas 17 personas perecieron a causa de la
represión oficial, indicó PL. Los manifestantes, de diversos sectores
productivos y sociales, continúan en las calles en diferentes ciudades
de la nación andina, luego de haber bloqueado con piedras y troncos
las principales carreteras.
De acuerdo con trascendidos desde la centroandina Tarma, fuerzas
policiales reprimieron con gases lacrimógenos a los huelguistas, tal
como ocurrió en el aeropuerto de Juliaca, en el sureste de Lima, donde
integrantes del gremio educacional lograron penetrar y bloquear la
pista de aterrizaje.
Lima y otras regiones están fuertemente custodiadas, aunque el
presidente del Consejo Nacional de la Magistratura, Maximiliano
Cárdenas, había advertido que la intromisión militar puede agravar los
conflictos.
Por el contrario, el primer ministro de Perú, Jorge del Castillo,
defendió la participación de las fuerzas armadas, y sin cortapisas
espetó: "guerra avisada no mata gente". Dadas las desafiantes
declaraciones, el secretario general del Sindicato Unitario de
Trabajadores de la Educación, Luis Muñoz, apuntó que "el gobierno está
echando más leña al fuego".