Entre esperanzas y decepciones
transcurre hoy el día para las cuatro selecciones que permanecen en
la Copa América de fútbol Venezuela-2007, que disfruta este viernes
de su cuarta y última jornada de inactividad.
Mientras argentinos y brasileños dan rienda suelta a su
imaginación y se ven campeones la noche dominical en la calurosa
Maracaibo, mexicanos y uruguayos se alistan para disputar mañana en
esta capital el partido que nadie quiere jugar, el de la discusión
del tercer lugar.
Con dos jornadas por delante para ajustar como si fuera un
mecanismo de relojería a las respectivas formaciones que saldrán a
la cancha del "Pachencho" Romero en busca de la Copa, celestes y
auriverdes dedican horas a estudiarse mutuamente.
La selección rioplatense bajo la batuta de Alfio "Coco" Basile se
muestra a los cuatro vientos como la más compacta del torneo
continental, preñada de estrellas y sin fisuras en ninguna de sus
líneas.
Por algo es la única que ha ganado todos sus partidos en la Copa,
acumula 15 puntos de 15 posibles, 16 goles a favor y tres en contra,
y menos a Paraguay terminó goleando al resto de sus rivales.
Brasil vino de menos a más, pero pasó un tremendo susto ante
Uruguay para acceder a la final y reeditar la de tres años atrás en
Perú.
La nueva hornada de futbolistas, que integran en su mayoría esta
versión del "Scracht", supo remontar la derrota inicial ante México
para llegar a su quinta final en las seis últimas ediciones del
torneo de selecciones más antiguo del planeta.
En cinco salidas al césped archivan tres triunfos, un empate
(ante Uruguay en tiempo reglamentario) y el mencionado fracaso
frente al "Tri", con 12 goles a favor (la mitad de Robinho), y cinco
en contra.
La cátedra futbolística le concede el favoritismo a Argentina de
cara a la final de la Ciudad del Lago. Pero Brasil siempre es
Brasil.
Por la otra cara del moneda esta capital hospedará mañana sábado
el duelo México-Uruguay, un partido cuyo único valor es dejar
inscriptos en los libros de historia de la Copa los ocupantes del
tercer y cuarto lugar. Cuestión de estadísticas más bien.
De todas formas será la única oportunidad de los caraqueños de
sentir la Copa en casa.
Brasil y Uruguay debieron discutir en el estadio Olímpico de la
Universidad Central la primera semifinal del torneo, pero horas
antes del comienzo de la Copa, la Confederación Suramericana de
Fútbol alegó razones de aforo y seguridad para trasladar el choque a
Maracaibo.