Reflexiones sobre la vida y obra del emblemático cantante cubano
Barbarito Diez (1909-1995) y la importancia del danzón en la
historia musical del país emanaron hoy del coloquio dedicado al
aniversario 40, de la orquesta fundada por el artista.
Expertos del tema como la musicóloga María Teresa Linares, el
compositor y orquestador José Loyola y el director de TV José Ramón
Artigas destacaron la relevancia del "Príncipe del danzón", cuya voz
sui géneris prestigió la música popular cubana, durante más de 50
años de vida artística.
En el encuentro se debatió acerca de la necesidad de difusión de
ese género originado en el siglo XIX, que por su estructura rítmica,
ha trascendido a la actualidad y constituye la primera expresión
musical bailable auténticamente cubana, dijo el locutor de radio
Eduardo Rosillo.
Refiriéndose al carácter esencial del danzón (génesis del
internacionalmente reconocido son), el compositor Norberto Shand
afirmó que esa melodía asumió la figura del cantante como elemento
principal en la composición de las orquestas de Cuba, lo cual fue
retomado por las charangas.
Shand precisó que rescatar la popularidad de este ritmo en los
medios de comunicación es inminente, ya que la música tradicional es
el futuro de la música de concierto de la Isla.
Este coloquio abrió una jornada de actividades, en ocasión de las
cuatro décadas de la orquesta Barbarito Diez, que concluirá en
diciembre próximo durante la realización del V Festival de Música
Popular que lleva el nombre del intérprete, en Manatí, provincia de
Las Tunas, su tierra natal.
Pablo Diez, hijo del cantante y actual director de la agrupación,
informó que dentro del programa el conjunto se presentará en
Matanzas y en ocho municipios de la provincia de La Habana.