La Prima ballerina assolutta,
Alicia Alonso vuelve hoy a París en una suerte de reencuentro con la
ciudad que vio crecer sus interpretaciones del clásico Giselle, una de
las obras que regresará a escena ahora.
Alonso llega al frente del Ballet Nacional de Cuba (BNC) y en
calidad de coreógrafa de los dos clásicos, Giselle y Don Quijote, que
interpretará la compañía en el teatro del Grand Palais, a un costado
de Le Champs Elysée.
Existe una relación entrañable, encantadora, entre Alicia, Giselle
y París, que marcan nuevos capítulos en cada ocasión, comentó a Prensa
Latina su compañero Pedro Simón, director del Museo Nacional de la
Danza de Cuba.
Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la excelsa
bailarina recordó que aquí obtuvo el Grand Prix individual y con el
BNC con Giselle.
En la Ciudad Luz se le reconocen además versiones de otros clásicos
como La bella durmiente del bosque, Cascanueces y notables títulos que
han sido representados en el emblemático teatro de la Opera.
De otro lado, Simón indicó que el BNC se presentó con rotundo éxito
en Perpignan y Vaison La Romaine, en el sur de Francia, donde pese a
una inesperada temperatura fría y funciones en anfiteatros, el público
abarrotó los locales de forma entusiasta.
"Bailaron Giselle como parejas principales Viengsay Valdés y Romel
Frómeta en Perpignan, y Hayna Gutiérrez y Taras Domitro en Vaison La
Romaine", añadió.
Con un elenco de jóvenes figuras, el BNC tomará parte en el
Festival Los Veranos de la Danza de Paris a partir del próximo lunes y
hasta los primeros días de agosto.