Hasta la fecha se han incorporado a este sistema 1 412 colectivos y
de ellos 1 113 tienen su estructura en el propio lote cañero, informó
a Granma el ingeniero José Carlos Santos, viceministro del
Azúcar.
Si bien las Brigadas Integrales, precisó, mejoran la productividad
de las labores manuales y es superior el ingreso medio mensual per
cápita, todavía quedan reservas sin aprovechar.
Ante esa realidad el organismo coloca entre las tareas
identificadas en su estrategia cañera dos que deciden: elevar la
organización de la fuerza en Brigadas Integrales y aumentar la
vinculación del trabajador al pago por los resultados productivos.
Como lo anterior necesita no solo recursos materiales sino también
un personal más capacitado, apunta el viceministro Santos, de los 106
861 hombres y mujeres de las Unidades Productoras de Caña, 32 095
están incorporados al estudio; de ellos 7 109 se preparan como
técnicos de nivel medio y 3 212 cursan carreras universitarias.
Es alentador saber que el promedio por unidades productoras entre
graduados y estudiantes es de 11 técnicos y 4 universitarios. En
cambio señaló como elemento negativo a solucionar, el que 89 unidades
no estén representadas en esos cursos.
El Ministerio del Azúcar plantea que su aspiración y compromiso con
la dirección del país es lograr un cambio cualitativo en la producción
cañera. O sea crecer en los próximos años verticalmente, mediante el
rendimiento agrícola, óptima siembra y alta población en las cañas
nuevas.
Dado que el registrar buen promedio de arrobas por hectárea
descansa mucho en la disponibilidad y calidad de la semilla, se
trabaja en su producción desde la básica hasta la certificada y, a la
vez, se acelera el programa de electrificación y montaje de riego en
los bancos seleccionados y en la creación de fincas especializadas.
José Carlos Santos valora altamente los resultados de la empresa
Arquímedes Colina, de Granma, que terminó la pasada zafra con
rendimiento por hectárea superior a las 60 toneladas (muy superior a
las 34 registradas en el país). Allí la Cooperativa de Producción
Agropecuaria Primer Soviet de América, fue otra vez colectivo líder.
La zona oriental, muy deprimidas sus plantaciones por continuadas
sequías, aprovechó un régimen de lluvia favorable para el crecimiento
cañero, pero negativo para la molienda, para ascender a 44,1 tonelada
de caña x ha.
Por diferentes razones no se comportan igual la mayoría de las
empresas ubicadas desde Sancti Spíritus hasta Pinar del Río: sus
rendimientos no superan las 32,0 tc/ha. Hay excepciones como las
entidades Jesús Rabí, Harlem, Panchito Gómez Toro, Abel Santamaría y
José María Pérez, que están muy por encima.