El Instituto de Química de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realiza investigaciones
curativas anticancerígenas y antibacterianas, a partir del tomate
verde, informaron hoy científicos de ese alto centro de estudios.
En particular, la especialista Emma Maldonado puntualizó que de esa
clase de fruto, preveniente de la familia de plantas Physalis, se
pueden obtener antibióticos contra ciertas enfermedades producidas por
bacterias.
Agregó que muchas de las 120 especies de Physalis, una gran parte
endémicas y de origen americano, no habían sido analizadas a fondo en
el país, pero ya en esa universidad mexicana se tiene la certeza de
actividad antibacteriana moderada en el contenido del fruto.
Hemos evaluado los extractos del tomate tierno y seguimos
investigando al respecto con mayor profundidad, precisó la experta.
Añadió que en el país siempre se manejó el conocimiento empírico de
las abuelas sobre las propiedades curativas del tomate verde, que
actualmente sólo se utiliza para encurtidos.
En una época, su cáscara disecada se usó como infusión para curar
la diabetes y, el fruto asado, para atender la amigdalitis, apuntó.