El Congreso boliviano elige hoy a
cuatro ministros de la Corte Suprema de Justicia, tras un largo
proceso de selección entre cientos de postulantes, incluida una
consulta ciudadana.
El senador Luis Vásquez, presidente de la Comisión Mixta de
Constitución, manifestó que la designación de los magistrados deberá
tener el respaldo de dos tercios de los parlamentarios.
Los candidatos a ocupar las plazas acéfalas se sometieron incluso a
pruebas de suficiencia y conocimiento de manera oral y escrita,
explicó.
La población también emitió criterios que fueron enviados al
Congreso sobre la base de 10 principios básicos establecidos por ese
ente legislativo para la elección de los magistrados.
Entre esas condiciones, sobresalieron la procedencia regional de
los letrados y que estos no tuviesen vínculos con regímenes
dictatoriales anteriores.
En el listado no podrán estar quienes favorecieron los procesos de
privatización de empresas estatales, según esa norma.
De la misma forma, quedaron excluidos los juristas que actuaron en
procesos contra el Estado y a nombre de embajadas o firmas extranjeras
que operaban en la nación andina.
También no podrán aspirar a una plaza en la máxima instancia de
justicia los profesionales que tengan procesos penales pendientes y
aquellos con sentencias disciplinarias por faltas graves.
Vetaron además a quienes tengan algún grado de parentesco o
afinidad con miembros del Congreso Nacional y del Poder Ejecutivo.
Los nuevos mecanismos para elegir a los jueces de la Corte Suprema
están vigentes a partir de recientes evidencias de corrupción en el
poder judicial.
El pasado 10 de mayo, el Tribunal Constitucional cesó en sus
funciones a cuatro ministros de la Corte, designados mediante decreto
supremo.
El gobierno boliviano acusa a partidos conservadores de urdir una
confabulación para bloquear la lucha contra la corrupción y detener
juicios de responsabilidades contra ex funcionarios del Estado.