Ataques contra fuerzas de la
policía y el ejército iraquíes causaron en las últimas horas la muerte
de al menos seis de ellos, mientras se informó hoy de la captura de un
alto oficial.
En uno de los enfrentamientos hombres armados emboscaron a una
patrulla policial en la localidad de Yazrib, en la provincia de
Salahedim, ocasionaron tres bajas y un cuarto resultó herido,
señalaron fuentes de seguridad.
Las víctimas viajaban en un vehículo del cuerpo armado hacia la
academia de policía en la capital provincial, en Tikrit, cuando fueron
sorprendidos y tiroteados.
Otros tres efectivos perecieron acribillados en un mercado en el
barrio capitalino de Azamiya, en el norte de Bagdad, al ser alcanzados
por disparos de hombres que viajaban en un coche, dijo la policía.
Un comando no identificado capturó la víspera al general de brigada
Abdul Razaq Aseel, director del Centro Conjunto de Coordinación
iraquí-estadounidense en la ciudad de Mosul, en el norte de Iraq,
informó una fuente anónima del Ministerio del Interior.
El alto oficial fue sorprendido en el momento en que visitaba a
familiares en el barrio bagdadí de Adamiyah, agregó sin dar más
detalles.
La resistencia causó la víspera al menos 40 bajas entre muertos y
heridos al ejército y la policía locales en enfrentamientos en
diversas regiones del país.
Uno de los ataques más mortíferos se produjo contra una caravana
militar cerca de la ciudad de Balad, que dejó un saldo de nueve
soldados muertos y tres decenas de heridos.
Los uniformados viajaban de Samarra a esta capital cuando una
potente bomba estalló a su paso e inmediatamente recibieron el fuego
cruzado de los rebeldes apostados en los alrededores.
Tres agentes de la policías cayeron también en una emboscada en el
barrio capitalino de Al Soleij.
Otros cuatro militares perecieron y ocho recibieron lesiones en un
atentado con coche bomba contra un puesto de control en el barrio de
Al Doura, en el sur de Bagdad.