WASHINGTON, 9 de julio.— El gobierno estadounidense planea extender la
batalla legal que entorpece la investigación del Congreso por el
despido de nueve fiscales federales, informó hoy el diario The
Washington Post.
La Casa Blanca impedirá que miembros del gabinete presidencial
ofrezcan su testimonio a los legisladores, pese a que una ex
funcionaria de alto rango desea colaborar en el caso, agrega el
rotativo.
Sara Taylor, antigua empleada de la mansión ejecutiva, aparece en
el centro de una disputa entre ambos poderes, que comenzó cuando los
congresistas demócratas encontraron pruebas sobre los móviles
políticos de las remociones, dijo PL.
Los legisladores de la oposición sostienen que el Departamento de
Justicia se deshizo de algunos procuradores porque estos se negaron a
colaborar con los republicanos.