Entre 23 realizaciones presentadas a concurso, el jurado del Premio
de Curaduría 2007, presidido por la historiadora y crítica de arte
Caridad Blanco, decidió premiar a Eduardo Ponjuán y Sandra Sosa por
la exposición Ópera Rex, exhibida el año pasado en La Casona
de la Plaza Vieja, y a Flavio Garciandía, Cristina Vives y Hortensia
Montero por ¿Auge o decadencia del arte cubano?, que formó
parte de la trama de la IX Bienal de La Habana. Hubo menciones
especiales para Ingrid Blanco y Nelson Ramírez de Arellano y una
mención a un proyecto de Vilma Bartolomé, Raidán Valdés y Maikel
Sánchez.
Con este premio, el Consejo nacional de las Artes Plásticas
estimula una especialidad imprescindible en la concepción y
comunicación de la obra artística en espacios públicos. (RC)