El Programa Materno Infantil de Cuba (PAMI), en la serranía del
territorio de Cienfuegos, denota efectividad al mantener en cero la
mortalidad de puérperas y bebés, desde el año 2005.
Entre las acciones para esos resultados están el ingreso en los
hogares maternos de las gestantes con síntomas de aborto, problemas de
presión arterial, bajo peso y otros riesgos, quienes reciben atención
diferenciada e instrucción sobre el parto acorde con los trastornos de
su embarazo.
Todos los nacimientos del lomerío cienfueguero tienen lugar en
unidades de salud de la cabecera provincial asistidos por personal
facultativo, con el equipamiento y las condiciones necesarias a fin de
evitar riesgos para la vida de las madres y los niños.
Otro indicador de salud muy favorable en esta zona del municipio de
Cumanayagua es el peso de los infantes al nacer, pues sólo tres de
cada mil alumbramientos no alcanzan la cifra de 2500 gramos reconocida
como idónea por países del primer mundo, donde el índice es de cinco.
Esos resultados del PAMI fueron considerados de valor para el lugar
cimero, otorgado el pasado año en la emulación nacional del Plan
Turquino.
La zona tiene cobertura completa con médicos de familia y dispone
de entre 22 y 32 servicios clínicos en El Sopapo, Cuatro Vientos, San
Blas, La Sierrita y Crucecitas donde existen centros asistenciales.
Estas embarazadas disponen de servicio estomatológico, salas de
rehabilitación y una amplia labor de promoción de salud en locales
comunitarios de televisión.
En la década del 70 ese territorio contaba con un médico por cada
dos mil 678 habitantes y en el último lustro hay un galeno para 347
pobladores, aspectos a favor del programa materno infantil en ese
territorio.