Exenta de ejemplares considerados graves peligros para el hombre,
la fauna cubana, ampliamente representada en esta provincia, alberga
diversos récords mundiales, evidentes de modo especial en las
variaciones extremas de la talla.
Con casi el 40 por ciento de la geografía cubierta de bosques y dos
de las seis Reservas de la Biosfera del país- Sierra del Rosario y
Península de Guanahacabibes- el territorio de Pinar del Río es de las
zonas de más valía en cuanto a endemismo y diversidad biológica.
Entre las especies de singularidad por sus dimensiones, Pinar del
Río cuenta ejemplares exclusivos como una de las tres ranas más
pequeñas del planeta ( Eleutherodactylus limbatus), junto a exponentes
también reportados en otros sitios del archipiélago.
Tales atracciones cubanas para los naturalistas por su porte son el
ave de menores dimensiones en el mundo, el zunzuncito (Mellisuga
Helenae), el segundo murciélago mas pequeño, llamado mariposa (Natalus
Lepidus) y el mayor de los insectívoros, que es el almiquí (Soledonon
Cubanus).
Tallas de 5,5 centímetros para la avecilla y unos 45 en el caso de
los almiquíes, particularizan especialmente ante los ojos del mundo a
la fauna terrestre de nación antillana, con la bondad incluida de no
poseer entre sus más de 16 mil 500 especies ninguna de veneno letal,
fieras, ni grandes carnívoros.
El carácter más distintivo de este reino en el país lo constituye
su marcado endemismo y extrema localización de las formas animales,
factores que responden a la antigüedad, evolución y condiciones de
insularidad, suelo y clima, capaces de influir en los tamaños
extremos, variedad y adaptabilidad en áreas específicas.
De esa manera, varios moluscos residen únicamente en un mogote del
intramontano valle de Viñales y llegan al nivel de aislamiento de
diferenciar sus razas, según la ladera de esa elevación donde moren,
para sumar interés a la biota del país, en particular a la de la
provincia llamada Catedral Natural de Cuba.