Washington, 8 julio (PL) El gobierno estadounidense planea extender
la batalla legal que entorpece la investigación del Congreso por el
despido de nueve fiscales federales, informó hoy el diario The
Washington Post.
La Casa Blanca impedirá que miembros del gabinete presidencial
ofrezcan su testimonio a los legisladores, pese a que una ex
funcionaria de alto rango desea colaborar en el caso, agrega el
rotativo.
Sara Taylor, antigua empleada de la mansión ejecutiva, aparece en
el centro de una disputa entre ambos poderes, que comenzó cuando los
congresistas demócratas encontraron pruebas sobre los móviles
políticos de las remociones.
Los legisladores de la oposición sostienen que el departamento de
Justicia se deshizo de algunos procuradores porque éstos se negaron a
colaborar con los republicanos antes de las últimas elecciones
parciales.
Taylor quiere dar su testimonio pero respeta mucho al presidente
George W. Bush como para contrariarlo, enfatizó su abogado Neil
Eggleston, quien sostiene que su representada espera una solicitud de
silencio por escrito.
Si la ex funcionaria atiende a los pedidos de sus antiguos jefes,
la disputa entre legislativo y ejecutivo quedará en manos del poder
judicial, dominado por el sector conservador después de casi ocho años
de administración republicana.