—
La pacifista estadounidense Cindy Sheehan defiende su decisión de
vender el rancho en el cual montó su tribuna contra la presidencia de
George W. Bush después de la muerte de su hijo Casey en Iraq.
Sheehan indicó que hizo lo correcto al dejar de lado su activismo
político, pero increpó de nuevo al mandatario por su decisión de
conmutar la sentencia contra el ex asesor vicepresidencial Lewis "Scooter"
Libby.
Este fin de semana, venderá algunos objetos de la hacienda Crawford,
cercana a la casa de descanso de Bush, compartirá con amigos de lucha
y celebrará su cumpleaños número 50, antes de entregar la propiedad al
nuevo dueño, según el diario Los Angeles Times.
La noticia parece un adiós definitivo, sin embargo, en el sitio
digital counterpunch.org la pacifista arremete de nuevo contra el
actual inquilino de la Casa Blanca y enumera algunas de sus nuevos
desaciertos.
No puedo sentarme y mirar desde lejos cómo un presidente arrastra a
nuestro país hacia el cenagal oscuro del fascismo y la violencia,
llevándose al resto del mundo por delante, escribió Sheehan, imagen
del movimiento antibélico en Estados Unidos desde 2004.
Permanecí callada las cinco últimas semanas, mientras morían más
soldados en Iraq, crecía la oposición interna a la guerra y el senador
demócrata Barack Obama informaba sobre la imposibilidad de impedir que
Bush continuara en el poder, agrega.
Sin embargo, la líder pacifista sostiene que la puerta abierta por
el gobernante para indultar a Libby por falsificar su testimonio en
una investigación federal, llenó la copa de su paciencia, por lo cual,
anuncia una nueva marcha sobre Washington.
Por ello, participará junto al reverendo y amigo Lennox Yerdwood en
una caminata que comenzará el 12 de julio frente a la tumba de Martin
Luther King, en Georgia, y terminará en la capital del país, con el
fin de exigir un proceso legal en contra de Bush.