La
IX Reunión Interparlamentaria Cuba-México finalizó el viernes en La Habana
luego de dos jornadas de diálogo, con la suscripción de una
Declaración Conjunta, exponente de los consensos logrados en una
amplia gama de temas, lo que fue calificado por Ricardo Alarcón,
presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, como "fructífera
participación" por ambas partes.
Manlio Fabio Beltrones, presidente del Senado mexicano, reiteró en
la clausura la invitación a la contraparte cubana a participar el año
próximo en la décima reunión, en tierra azteca; pues los hechos nos
han demostrado que "cada vez que nuestros congresos hablan, nuestros
pueblos se encuentran", aseguró.
La Declaración, rubricada por Alarcón y Beltrones en la Sala
Taganana del Hotel Nacional, reafirma la voluntad de contribuir a
profundizar las relaciones bilaterales sobre la base del respeto mutuo
y el irrestricto ejercicio de la soberanía, al reconocer ambos grupos
parlamentarios que los principios de autodeterminación de los pueblos
y de igualdad soberana de los Estados, conforman el marco en que se
dan las relaciones de las dos naciones.
Coincidieron en la importancia de compartir experiencias como
participantes de pleno derecho u observadores en foros parlamentarios
regionales, mundiales e interregionales. Destacaron igualmente los
beneficios que pueden derivarse de la concertación de posiciones
acerca de temas de interés mutuo en espacios como los parlamentos
Latinoamericano y Centroamericano, la Unión Interparlamentaria y la
Asamblea Parlamentaria Euro Latinoamericana (EUROLAT).
En interés de profundizar las relaciones bilaterales, consideraron
de la mayor importancia retomar la idea de establecer un mecanismo de
seguimiento de los acuerdos y compromisos derivados de cada Reunión
Interparlamentaria, bajo la forma de un Secretariado Pro Témpore.
Hubo coincidencia a la hora de estimar el valor de los intercambios
económicos y comerciales entre México y Cuba, al expresar sus
esperanzas de que se encuentren las vías para soluciones justas y
duraderas en favor del pleno aprovechamiento del potencial de
interacción entre los dos países.
Especial prominencia otorgaron a los temas relacionados con la
cooperación científico-técnica, cultural, en los campos de la
educación, la salud, y a la colaboración para enfrentar desastres
naturales. En relación con esto último, decidieron impulsar ante sus
respectivos gobiernos la conformación de instancias que den prioridad
a la prevención, dentro de un esquema integral de protección civil y
preservación del medio ambiente.
Sobre cuestiones migratorias, el texto aprobado condena la
construcción de un muro fronterizo entre México y los Estados Unidos,
y en lo referente a los derechos humanos, asume similar postura al
referirse al carácter violatorio del bloqueo económico, comercial y
financiero impuesto a la República de Cuba por EE.UU.