La República Popular Democrática de
Corea (RPDC) declaró hoy que el acuerdo nuclear del 13 de febrero debe
ser honrado por todos los firmantes y no sólo por las autoridades de
Pyongyang.
Una declaración de la cancillería, distribuida por la agencia KCNA,
expresa que la RPDC examina con seriedad cerrar las operaciones de sus
instalaciones nucleares coincidiendo con la llegada del primer
embarque de petróleo pesado.
Corea del Sur había dicho que entregará unas seis mil toneladas del
combustible a fines de la semana próxima.
La cancillería local señaló que a pesar de que lo anunciado es sólo
una décima parte de lo acordado, la RPDC se prepara para cumplir con
su parte del trato.
También advirtió que otros países participantes en el acuerdo están
obligados a acelerar los preparativos para cumplir sus compromisos,
incluida una ayuda energética de 950 mil toneladas de petróleo pesado.
Ese total está previsto que sea entregado paulatinamente, a medida
que se vayan aplicando otros pasos del acuerdo sobre
desnuclearización.
El documento de la cancillería señala que la RPDC no puede
suspender unilateralmente el funcionamiento de sus instalaciones
nucleares, a menos que los otros países participantes cumplan con sus
compromisos.
La RPDC puede no confiar en ellos si no dan pasos para hacer
compensaciones políticas y económicas como se prometió, o de lo
contrario la reanudación de su actividad nuclear asumiría un carácter
legítimo, agregó por último.