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El gobierno egipcio negó hoy su responsabilidad en el cierre del paso
fronterizo con la Franja de Gaza que dejó a más de 4 mil palestinos
atrapados de este lado de la frontera.
El punto de Rafah está cerrado porque los observadores europeos que
lo dirigen se retiraron y actualmente se encuentran en Askelon, dijo
el ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Abul Gheit, en respuesta a
las críticas hechas al país.
Eso es una cuestión tripartita en la que Egipto no interviene, es
un problema de Israel, la Autoridad Nacional Palestina y la Unión
Europea, afirmó.
Abul Gheit negó además que Tel Aviv hubiera solicitado a su
gobierno el incremento del número de policías desplazados a la
frontera de 700 a tres mil para controlar la situación en la zona.
Ese puesto es el único enlace de los pobladores de Gaza con el
exterior y está cerrado desde el 14 de junio, cuando el movimiento
islámico Hamas asumió el control de la Franja.
La víspera un grupo de palestinos comenzó una huelga de hambre en
el lado egipcio de la frontera en protesta por la medida.
Los acuerdos de paz de 1979 entre Egipto e Israel establecen que
los egipcios pueden desplegar en los límites fronterizos sólo fuerzas
policiales y estipulan que cualquier nueva disposición debe contar con
el consenso de las dos partes.