Esta vez, el circo está de regreso en Madrid. El llamado IV Foro
Atlántico, auspiciado por la autodefinida Fundación Internacional para
la Libertad, que lleva por título Un diálogo por la democracia y la
libertad en Europa y América, ha sido presentado en la Casa de América
de Madrid, cuya actual "dueña" es Esperanza Aguirre, la "Mireya
Moscoso" madrileña, actual prima donna del Partido Popular.
Según datos recogidos por el sitio web español El Confidencial
Digital, en foros y círculos de opinión progresista "ha sido muy
criticada esta convocatoria, a la que acusan de escasa pluralidad y
escorada a la derecha".
"La Fundación Internacional para la Libertad, que organiza el acto,
está dirigida por lo más granado de la derecha estadounidense,
española y latinoamericana", señala El Confidencial Digital, entre
otros argumentos de los oponentes a este desfile de portavoces de
Washington.
En la sesión denominada "La democracia comprometida: Cuba y
Venezuela hoy", "no participa ningún cubano que actualmente resida en
la Isla, ni ningún venezolano simpatizante de Hugo Chávez", señala el
sitio web de información.
Entre los "invitados", sin embargo, se encuentran Manuel Rosales,
adversario derrotado del presidente venezolano Hugo Chávez; el
connotado golpista Julio Borges líder del partido opositor Primero
Justicia, y su socio Leopoldo López, alcalde de Chacao.
Como la cereza en el medio del cake, aparece Carlos Alberto
Montaner, el prófugo de la justicia cubana, presidente de la Unión
Liberal de Cuba, un partido cuya membresía cabe en un sofá.
Montaner no precisará en su intervención los pormenores de su
trabajo como jefe de la sección Acción y Sabotaje de la sección
"estudiantil" del llamado Frente Revolucionario Democrático y del
grupo terrorista Rescate, de Manuel Antonio de Varona Loredo, alias "Tony",
cuando este agente de la CIA ya negociaba con los capos mafiosos Sam
Giancana y Johnny Rosselli. Pudiera, sin embargo, releerse las últimas
"joyas" de la CIA para refrescarse la memoria.
Colmo de lo absurdo, esta sesión está dirigida por Marc Wachtenheim,
de la Panamerican Development Foundation, una institución con
financiamiento oculto. Sus siete directivos son norteamericanos,
"todos ligados al gobierno o a multinacionales", precisa el órgano de
prensa, citando a foros digitales.
Encabezada por Mario Vargas Llosa, el escritor convertido al
proselitismo pro yanki, la autodenominada Fundación Internacional para
la Libertad (FIL) es, de hecho, otra fachada de la CIA conectada a la
tubería financiera USAID-NED-IRI, que la administración Bush mantiene,
al dar dinero a chorro a todo lo que se mueve a favor de sus
intereses.
La FIL está integrada por elementos vinculados a instituciones
norteamericanas de derecha fundamentalista, tales como el Cato
Institute, la Heritage Foundation, Manhattan Institute y el Atlas
Research Foundation, así como por sus principales afiliados
iberoamericanos, la Fundación Iberoamérica Europa FIE-España, la
Fundación Libertad de Argentina, el Instituto Atlántico de Brasil, el
Instituto Libertad y Desarrollo de Chile, el Centro de Estudios
Legales de Chile, el Instituto de Políticas Públicas de Ecuador, y el
CEDICE de Venezuela.
La Fundación Iberoamérica-Europa es famosa por haber sido acusada
de desaparecer cientos de miles de euros en subvenciones de la Unión
Europea destinados a un proyecto comunitario en El Salvador. LA FIE
era entonces presidida por Ana Botella, la esposa del que fue
presidente del gobierno, José María Aznar.
El evento de este año no es más que una versión reciclada de la
primera conferencia de la FIL, en el 2002, cuando esa organización se
beneficiaba de las bondades de la presidencia falangista de Aznar. El
show contó entonces con la asistencia de la ministra española de
Exteriores, Ana Palacio, y otros miembros del Gobierno y del Partido
Popular.
Punto más relevante de aquel "histórico" encuentro: el ex ministro
chileno Hernán Buchi había exaltado el sangriento golpe militar de
Augusto Pinochet.