El desarrollo integral de las montañas, durante los 20 años de
aplicación del Pan Turquino, fue destacado hoy en la Convención
Internacional sobre Medio Ambiente, que se desarrolla en el Palacio de
Convenciones de la capital cubana.
La estabilización de las migraciones serranas, donde viven unas 758
mil 954 personas, es de los primeros saldos favorables de una política
dirigida a elevar la calidad de vida en esa área geográfica.
Lázaro Vázquez, secretario de la Comisión Nacional del Plan
Turquino, explicó que las serranías ocupan el 20 por ciento del
territorio nacional y es escenario de transformaciones dirigidas al
desarrollo agroforestal, económico, social y medioambiental de las
montañas.
El 80,4 por ciento de electrificación de las viviendas, la
instalación de 48 centrales telefónicas, 120 oficinas de correos,
transmisores de radio y televisión, 220 salas de TV y video son
algunas muestras de una voluntad política que transforma la vida de
estos parajes y disminuye la diferencia ciudad-campo.
La mortalidad infantil en menores de un año, en áreas del Plan
Turquino, es de 4,3 por cada mil nacidos vivos, propia de países
altamente desarrollados, existe cobertura médica plena, así como tres
facultades y 53 sedes universitarias de montaña, con 42 mil 893
estudiantes.
Con una extensión territorial de 18 mil 620 kilómetros cuadrados,
las zonas montañosas albergan la mayor diversidad biológica del país
con un alto índice de endemismo, más de 14 mil especies de animales y
el 43 por ciento de los bosques.
El Plan Turquino propugna el desarrollo integral y sostenible de
las montañas y abarca la Cordillera de Guaniguanico, las montañas de
Guamuhaya, Sierra Maestra, Grupo Nipe-Sagua-Baracoa, Sierra de
Bamburanao y la Ciénaga de Zapata.