El curso 32 concluyó hoy en el Centro Nacional de Rehabilitación
para Ciegos y Débiles Visuales, calificado por el Comandante en Jefe
Fidel Castro como una de las obras más humanas de la Revolución.
Por esa institución pasaron ya alrededor de mil 600 invidentes de
todo el país y un grupo de extranjeros, fundamentalmente de América
Latina.
Entre las asignaturas que se imparten figuran Lectoescritura
Braille y Manejo del ábaco para la Matemática, Mecanografía en tinta,
Movilidad y uso del bastón, Actividades de la vida diaria y Terapia
ocupacional, entre otras.
José Raúl Baquet, director del centro, dijo a la AIN que se dan ya
los toques finales a una sala de Informática, donde los discapacitados
visuales aprenderán la técnica y podrán incorporarse a la red social
que les facilitará la participación en cursos a través de Internet.
La institución fue inaugurada por Fidel el 22 de octubre de 1990 y
contribuyeron a su financiamiento la Asociación de Ciegos y el Estado
de Noruega, cuyos instructores impartieron los conocimientos iniciales
a los docentes cubanos.