La doctora Rosa Ducónger, decana de la facultad, declaró que la
formación de estos galenos coadyuvará a transformar el deteriorado
panorama sanitario de esas naciones y atender las necesidades
asistenciales de sus habitantes.
En su vida estudiantil, confirmó, estos recién egresados tuvieron a
su disposición todo el caudal de experiencias del Instituto Superior
de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba y contaron con un sólido
programa docente que hizo énfasis en los requerimientos para la
promoción de salud y la prevención de enfermedades.
Su adiestramiento clínico lo realizaron vinculados a la red de
asistencia primaria y en hospitales generales, ginecobstétricos y
pediátricos de esta ciudad, que tienen categoría docente y son centros
de referencia para la salud pública en la región oriental.
Esta es la tercera graduación de médicos haitianos que realiza la
facultad santiaguera, la cual eleva a 305 los profesionales formados
mediante la colaboración educacional con uno de los tres países más
pobres del mundo.
El proyecto, que comenzó en 1999, en solo una década permitirá a
ese hermano país disponer de más de 500 médicos, pues solo en los años
terminales de la carrera reciben instrucción académica cerca de 240
educandos.
La decana de la facultad aseguró que los vínculos con Malí se
iniciaron en septiembre del 2001 al ingresar un centenar de alumnos
para formarse como médicos en diferentes especialidades, y en breve
irán a ejercer a su país 46 nuevos profesionales.
Aunque esta nación no se ubica en la cuenca del Caribe, sino en el
África Subsahariana, se incluyó en la colaboración educacional dadas
sus necesidades sanitarias y asistenciales, en materia de recursos y
personal calificado.
Actualmente reciben instrucción en esta facultad 788 estudiantes de
10 nacionalidades, entre las que aparecen Guinea, Djboutí, República
Dominicana, Jamaica, Tanzania, Sierra Leona y Guyana.
Parte de la colaboración es la posibilidad, para los graduados, de
cursar, por diferentes vías, las más diversas especialidades, dentro
de ellas la de medicina general integral, cirugía, pediatría y
ginecobstetricia.
En casi tres décadas de ininterrumpida docencia en este centro se
han formado unos 6 500 profesionales de Cuba y otros 22 países, en lo
que se estima una manera digna, franca y desinteresada de ayudar a los
pueblos del área y las naciones africanas.