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Una fuerte explosión dentro de un comedor ocasionó hoy cinco policías
muertos y otros 11 heridos en el puesto de control del distrito afgano
de Spin Boldak, en la conflictiva provincia sureña de Kandahar.
Según el jefe de la policía distrital, Mullah Dad, la detonación
ocurrió en momentos que los uniformados almorzaban y la atribuyó a un
ataque suicida de la resistencia afgana.
En esa misma provincia, colindante con Paquistán, fuentes de la
insurgencia reportaron el fallecimiento de dos personas afganas que
espiaban para las tropas de Estados Unidos en la región.
En un comunicado insertado en la página Web de los rebeldes, su
portavoz Qari Mohammad Yousif Ahmadi asegura que los dos hombres
fueron ahorcados la víspera en público en el distrito de Zherai de
Kandahar.
El Ministerio de Defensa informó por su parte que cuatro supuestos
talibanes murieron y otros tres resultaron heridos al estallar un
proyectil que pretendían disparar en la provincia de Helmand.
De acuerdo con la fuente, otros dos militantes perdieron la vida en
enfrentamientos con fuerzas de seguridad en la provincia de Badghis.
Mientras, el portavoz del Ministerio del Interior, general de
brigada Zemarai Bashari, informó a la prensa en Kabul que el alemán
secuestrado hace una semana resultó liberado al igual que su traductor
afgano.
Bashari aseguró que ambos hombres se encuentran bien y a salvo,
tras una operación realizada por la policía. Ambos están en manos de
las autoridades del distrito de Delaram, en el oeste de la provincia
de Farah.
Sin embargo, el oficial de alto rango declinó explicar los
pormenores de esa liberación.
Con anterioridad, fuentes oficiales señalaron que los captores
exigieron unos 40 mil dólares de rescate y que las autoridades
rechazaron negociar su puesta en libertad.