Muestras de arte universal y cubano, nuevas opciones de
recorridos y una interesante programación de conciertos, teatro y
cine ofrece el Museo Nacional de Bellas artes para julio y agosto.
Mañana a las cinco de la tarde comienzan las proposiciones con la
inauguración de la exposición Klasen. Obras 1965-2007, un recorrido
por más de 50 años de creación de uno de los más conocidos artistas
plásticos europeos contemporáneos.
Se trata del franco alemán Peter Klasen, considerado uno de los
pioneros de la figuración narrativa, quien esta vez exhibe 29
pinturas y 20 fotografías que permiten apreciar su evolución desde
sus primeros años en Paris hasta su más reciente creación con fotos
tomadas en Cuba.
Para el 20 de julio se reserva la muestra La mar de formas, una
especie de retrospectiva de toda la obra concreta de Salvador
Corratgé, importante artista cubano, quien realizó cinco cuadros
especialmente para la ocasión, algunos a partir de bocetos de los
años 60.
Como parte de la programación veraniega se inician los recorridos
temáticos con dos opciones, El arte cubano después del triunfo de la
Revolución y La colección de arte de la antigüedad.
Los recorridos serán a las 10 de la mañana y a las dos de la
tarde por un valor de seis pesos cada uno u ocho los dos y la
posibilidad, además, de después poder visitar el museo en sus demás
salas y exposiciones transitorias.
El cine se proyectará los martes y miércoles con un grupo de
películas premiadas internacionalmente como Volver, de Pedro
Almodóvar, Mariposa negra, del peruano Francisco Lombardi, Babel, de
Alejandro González Iñarritu, o la coproducción España-México-EU, El
laberinto del fauno.
También se programan importantes conciertos como el del jazzista
Yasek Manzano, la soprano mexicana Regina Orozco, el cuarteto de
clarinetes Ébano de La Habana o de ganadores del Jojazz.
Otras opciones son espectáculos de danza contemporánea y teatro,
así como un taller de verano para los más pequeños sobre la obra de
Pedro Pablo Oliva, Premio Nacional de Artes Plásticas 2006.