Historiadores cubanos afirmaron hoy, en la ciudad de Bayamo, que
los lazos familiares establecidos en la época colonial, requieren
estudios profundos, dada su gran trascendencia en la evolución del
país.
La doctora Olga Portuondo, historiadora de la ciudad de Santiago de
Cuba, explicó que los vínculos matrimoniales entre personas de la
oligarquía criolla de la zona oriental, se reflejaron notablemente en
los hechos económicos, políticos y sociales de la región.
En la disertación inicial de una conferencia científica sobre
personalidades, la también profesora de la Universidad de Oriente
señaló que tales uniones, hechas sobre la base de intereses de los
grupos de poder, influyeron en las luchas anticoloniales, iniciadas en
1868.
Precisó que la monarquía española azuzó y aprovechó los conflictos
entre departamentos, jurisdicciones y familias.
Ello explica, dijo, cómo Bayamo, centro de una de las primeras
villas de la Isla, fue declarada ciudad muchos años después que varias
urbes más nuevas y menos significativas.
Ludín Fonseca, historiador de la Ciudad Monumento Nacional, recordó
que las familias oligárquicas del oriente cubano se unieron para
luchar contra la monarquía hispana, cuando esta había dejado sin
ningún poder a los cabildos (gobiernos locales).
Efectuada con motivo del aniversario 186 del nacimiento del prócer
cubano Francisco Vicente Aguilera, la conferencia debatió trabajos
sobre Perucho Figueredo, Antonio Maceo, Ramón Leocadio Bonachea,
Ernesto Che Guevara, Celia Sánchez, Blas Roca, Camilo Cienfuegos y
otras figuras.