El equipamiento de la obra procede de diferentes países, los cuales
han enviado a Cuba especialistas para supervisar el arranque físico de
las máquinas.
Algo singular de esta planta es que sobre su techo se trabaja en la
culminación del montaje tecnológico de otro objeto de obra, cuyo
propósito es impedir la contaminación del medio ambiente.
El montaje de este grupo electrógeno es diferente a los que se
instalan en el resto del país al no disponer de infraestructura para
recibir el combustible pesado, explicó el ingeniero Dilmo Batista
Rodríguez, inversionista de la empresa eléctrica en la Isla de la
Juventud.
Participan en su emplazamiento trabajadores de la Unión Eléctrica
de diferentes provincias. Es la primera vez que nos enfrentamos a este
tipo de trabajo. Para nosotros significa mucho, porque hasta aquí solo
se llega por aire o por mar, señala Justo Morfa Rojas, de la Empresa
de Servicios Técnicos (ESTEC) de Cienfuegos. Ya se ha vencido más del
90% del montaje eléctrico y casi todo el automático.
El objeto de obra principal lo constituyen cuatro generadores, cada
uno de 1 395 kW, que da una capacidad total de alrededor de 5 600 kW.
Suficiente para suministrar energía al polo turístico de Cayo Largo
del Sur, apunta el ingeniero Batista Rodríguez.
Con esta tecnología se sustituye el diésel por fuel oil lo
cual representa un sustancial ahorro en divisa, y también se dejan de
consumir grandes volúmenes de hidrocarburo, ya que las máquinas
requieren para su generación mucho menos gramos por cada kW/h en
relación con la planta vieja. Esta quedaría como reserva para casos de
averías, emergencias, mantenimiento y cobertura de máxima demanda.
Ubicado a 177 kilómetros de Ciudad de La Habana, y a 135 de Nueva
Gerona, Cayo Largo del Sur tiene una superficie de 37,5 km², y con
esta planta garantizará el suministro de electricidad.