.
— Al menos 20 personas murieron y otras 22 sufrieron lesiones hoy en
un atentado suicida frente a una oficina de reclutamiento de la
policía en la ciudad de Muktadiya, en la convulsa provincia iraquí de
Diyala.
El atacante vestido con uniforme de agente se acercó a la fila
donde esperaban varios hombres para ser reclutados y detonó el
cinturón de explosivos que cargaba en su cuerpo, informó la agencia
noticiosa Aswat al Iraq.
Desde el pasado 19 de junio más de 10 mil efectivos de las fuerzas
conjuntas iraquíes y estadounidenses están desplegados en Diyala, como
parte del plan de seguridad que desde febrero último llevan a cabo
esas tropas.
Helicópteros del ejército norteamericano bombardearon este sábado
una zona residencial en Ciudad Sader, lo que causó la muerte de al
menos cuatro personas y heridas a otras 16, dijeron fuentes del
Ministerio del Interior.
El incidente se produjo a primera hora de la mañana cuando las
tropas iraquíes y estadounidenses desataron una redada contra esa
localidad en busca de supuestos militantes de la resistencia, según
informaciones castrenses.
Durante la operación murieron 26 iraquíes y 17 fueron detenidos,
según el mando militar, las fuerzas conjuntas no sufrieron bajas.
Esas acciones forman parte del plan de seguridad que intenta poner
fin al caos y la ingobernabilidad que reina en el país árabe, pero que
a todas luces no tiene los resultados esperados.
El pasado mes líderes religiosos iraquíes denunciaron los
atropellos contra la población civil que ocurren en las incursiones y
cuyo accionar compararon con el de los escuadrones de la muerte.
Decenas de muertos y heridos, y cientos de prisioneros es el saldo
de estas redadas, mientras, continúan los ataques y atentados contra
patrullas militares y puestos policiales.
Este segundo trimestre de 2007 fue uno de los más letales para las
tropas extranjeras desde el comienzo de la invasión y posterior
ocupación de Iraq en el 2003, con un total de 355 decesos, lo que
promedió 3,9 muertos por día.
Las fuerzas de seguridad iraquíes perdieron 690 uniformados en ese
mismo período, según cifras del Pentágono.