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— El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó hoy que América
Latina está cambiando, pues los líderes regionales de ahora son
diferentes a los de antes.
La recién finalizada cumbre del Mercado Común del Sur (MERCOSUR)
fue muy importante para la integración suramericana, resaltó Correa en
su alocución de cada sábado, realizada a través de emisoras de radio
en este país.
Puntualizó que aún quedan cosas por cambiar, como el lenguaje de la
burocracia diplomática en la firma de documentos y plasmar los
objetivos de manera clara.
El mandatario señaló que en las conversaciones sostenidas con los
jefes de Estados, como Michelle Bachelet, de Chile; con Néstor
Kirchner, de Argentina; con Tabaré Vázquez, de Uruguay, y otros, se
avanzó mucho.
Todos defienden el proceso integrador regional, con algunas
diferencias, pero existe la voluntad de respetar los intereses de los
pueblos y esos es democracia, aseveró.
Ecuador —dijo— defendió en esa cita la creación del Banco del Sur
como entidad de desarrollo, y planteó además formar el Fondo Monetario
del Sur, "como un fondo que maneje las reservas" de las naciones
miembros.
En vez de enviar el dinero a Miami, las reservas se quedarían en la
región y servirían para usarla en tiempos de crisis y contar con "una
moneda común regional", enfatizó.
Correa admitió que hubo críticas al nombre (Fondo Monetario del
Sur) pues trae muy malos recuerdos, pero existió respaldo al concepto.
Rememoró que esta nación financia a Estados Unidos, pues envía unos
dos mil millones de dólares de reserva a entidades financieras de
Florida, a través del inefable y autónomo Banco Central (BCE).
Esto no tiene sentido, pues destacó que en dolarización no se
necesita reserva y el BCE las tiene invertidas en el exterior.
La idea es traer las reservas monetarias del exterior entre todos
los países, juntarlas para garantizar la seguridad de las mismas y que
sirvan para respaldar a las naciones en crisis, acotó.