— La Corte Suprema de Estados Unidos se volvió un enclave de
conservadores, donde prima la ideología y el activismo judicial,
alertó hoy un editorial del diario La Opinión.
El tribunal, con la inclusión de John Roberts y Samuel Alito
—recomendados por el presidente George W. Bush—, ha creado una
peligrosa politización de la justicia norteamericana, en contra del
individuo de este país, apunta la fuente.
En los últimos tiempos, la Corte mostró la brecha ideológica que
divide a sus jueces, decidiendo muchos casos por la diferencia de un
sólo voto y volcando el fallo a favor de una forma conservadora de ver
la ley, comentó el rotativo hispano.
De esta manera —agrega el periódico—, los derechos del individuo se
vieron coartados en numerosas ocasiones, una tendencia que
lamentablemente amenaza con seguir en el futuro.
Lo mostrado en el período es preocupante, porque el Tribunal
Supremo presidido por Roberts ha confirmado la sospecha de poner en
efecto una meta conservadora preestablecida, acota el diario de Los
Angeles.
El principal órgano de justicia nacional —añade— ha desconocido
precedentes y decisiones de funcionarios electos, con tal de imponer
su ideología.
De acuerdo con La Opinión, el reemplazo en 2006 de la jueza Sandra
Day O'Connor por Samuel Alito dio finalmente el temido vuelco a la
derecha en el juzgado federal.
Durante los últimos meses, de un total de 24 casos decididos por un
margen de cinco-cuatro, en 13 de ellos se impuso la fracción
conservadora compuesta por los magistrados Roberts, Alito, Antonin
Scalia y Clarence Thomas.