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— La policía londinense reforzó hoy su vigilancia y busca pistas que
conduzcan al arresto de los supuestos responsables de preparar dos
coches bombas desactivados la víspera.
El hallazgo fue fortuito y de momento grupo alguno ha reivindicado
la colocación de los explosivos, aunque el diario The Times la
atribuyó a grupos vinculados a la organización Al Qaeda, a partir de
versiones noruegas y estadounidenses.
Scotland Yard rehusó comentar esa información y se limitó a señalar
que las pesquisas continúan.
Expertos de su brigada antiterrorista revisan grabaciones de las
cámaras de circuito cerrado de la zona de Haymarket y Cockspur, donde
se hallaron los dos automóviles. En una de ellas aparece el individuo
que abandonó el primer vehículo a las puertas de una discoteca.
Los automóviles estaban cargados con gasolina, bombonas de gas,
metralla y detonadores que, al parecer, habrían sido activados
mediante llamadas hechas a teléfonos celulares, también hallados en su
interior.
El suceso ocurrió al día siguiente de la asunción del nuevo primer
ministro británico, Gordon Brown, un declarado aliado de Estados
Unidos y de la invasión angloestadounidense a Iraq y a ocho días del
segundo aniversario del cuádruple atentado en los servicios de
transporte público londinense que causaron 56 muertos, incluidos los
cuatro atacantes, y más de 700 heridos.
El jefe de la brigada antiterrorista de Scotland Yard, Peter Clarke,
declaró anoche que había similitudes entre el incidente de ayer y un
complot descubierto en 2004, que consistía en hacer estallar bombonas
de gas transportadas en automóviles de lujo.
Un comité de crisis del gobierno volverá a reunirse hoy para
evaluar la marcha de las investigaciones.