Más de la mitad de la población mundial residirá el próximo año en
zonas urbanas, tema sobre el cual centra su atención el informe del
Estado de la Población Mundial 2007, presentado hoy La Habana.
Alfonso Farnós, representante auxiliar en la Isla del Fondo de
Población de las Naciones Unidas (UNFPA), dijo que para el 2008 tres
mil 300 millones de seres humanos vivirán en asentamientos urbanos,
cifra que llegará a casi los cinco mil millones de personas hacia el
año 2030, lo cual traerá aparejado numerosos retos ambientales,
económicos y sociales.
Muchos de los nuevos habitantes urbanos serán pobres y el futuro de
esas personas, de las ciudades de los países en desarrollo y de la
propia Humanidad dependerá en gran medida de las decisiones que se
adopten de inmediato en previsión de ese crecimiento, acotó.
Agregó que el planeta cuenta en la actualidad con más de seis mil
615 millones de habitantes.
Precisó que el Informe 2007 consta de seis capítulos entre los que
figuran los titulados: La promesa del crecimiento urbano; Los pobres
urbanos; esperanza frente a la desolación; Revisión de las políticas
contra la pobreza urbana; Uso social y sostenible del espacio;
Urbanización y sostenibilidad en el siglo XXI y Crecer en las
Ciudades.
Susan McDade, coordinadora residente del sistema de Naciones Unidas
y de UNFPA en Cuba, destacó el propósito de la máxima institución
internacional de contribuir a la lucha de los gobiernos nacionales y
locales contra el flagelo de la pobreza y por la dignidad humana.
Juan Carlos Alfonso, de la Oficina Nacional de Estadísticas,
manifestó que el 75-76 por ciento de la población cubana reside en
asentamientos urbanos, lo cual trae retos con al entorno, el
suministro de agua y servicios.
El arquitecto Fausto Martínez, director de urbanización del
Instituto Nacional de Planificación Física, informó que en 57 urbes
mayores de 20 mil personas reside el 54,6 por ciento de la población
total cubana y que existe una política para promover un desarrollo
sostenible y con equidad en esta esfera, a pesar de las dificultades e
insatisfacciones.