"Podemos
confirmar a la luz de todo este año de batalla en el terreno
diplomático que la política de aislamiento del gobierno de Estados
Unidos contra Cuba ha fracasado", aseguró el canciller, Felipe Pérez
Roque, durante la segunda jornada de trabajo de la Comisión de
Relaciones Internacionales del Parlamento.
Hoy la nación antillana tiene relaciones diplomáticas con 181 de
los 192 países que forman parte de la Asamblea General de Naciones
Unidas. En los últimos 16 años, en "la etapa más dura", puntualizó,
creció el número de representaciones en La Habana. Tal es así que, por
ejemplo, en 1991 existían en esta capital 76 misiones extranjeras y en
el 2007 la cifra se elevó a 102.
Por otra parte comentó que hoy la mayor de las Antillas cuenta con
presencia diplomática en 116 países y ante cuatro organismos
internacionales, además anunció la apertura de misiones oficiales en
Arabia Saudita y Nueva Zelanda.
Pérez Roque explicó también a los diputados que se ha apuntalado el
rechazo internacional al bloqueo, "un éxito de la resistencia de
nuestro pueblo". Si en 1992, 59 países votaron con Cuba en el seno de
la ONU, en el 2006 fueron 183 las naciones que rechazaron esa política
hostil de Washington hacia la Isla, lo cual posee un "alto valor
político, moral y ético".
Igualmente, comentó la victoria de Cuba en el Consejo de Derechos
Humanos, en Ginebra, y valoró como muy positivo el papel de la lsla en
la presidencia del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL).
En su intercambio con los parlamentarios, Felipe detalló aspectos
de la cooperación cubana con otras naciones, especialmente del Tercer
Mundo. "No damos lo que nos sobra, sino que compartimos lo que
tenemos", aseguró al enunciar que más de 42 000 colaboradores civiles
de la Isla prestan servicio en 101 países y alrededor de 47 000
jóvenes de 130 naciones se graduaron aquí durante los años de la
Revolución.
Pérez Roque ratificó que pese al evidente fracaso de la política de
Estados Unidos contra la nación antillana, como nunca antes se aplica
el bloqueo, se intenta fomentar la subversión interna con el
abastecimiento de medios y dinero a través de la Oficina de Intereses
de EE.UU. en La Habana y crece la lista de agresiones, insistió.
Finalmente reconoció el fortalecimiento de las relaciones con
América Latina y el Caribe y refirió, además, la necesidad de
continuar la batalla por la liberación de los cinco luchadores
antiterroristas cubanos, prisioneros en cárceles federales
norteamericanas.
Los diputados rechazaron la intromisión en asuntos internos cubanos
por el Senado chileno e instaron a que se ocupen de las graves
violaciones de los derechos humanos en su país como la reducción de la
responsabilidad penal de los ciudadanos de 18 a 14 años o la
discriminación y violencia contra las comunidades indígenas Mapuches.