El presidente ecuatoriano, Rafael
Correa, visita hoy zonas afectadas por las intensas lluvias caídas en
los últimos días, que dejaron vías, casas y miles de hectáreas de
cultivos destruidos.
Acompañado de los ministros de Defensa, Lorena Escudero, de Obras
Públicas, Carlos Javier Andrade, y otros funcionarios, Correa
comprobará los perjuicios causados por las precipitaciones y
desbordamientos de ríos del sur del país.
El mandatario recorrerá la población de Babaron, luego la ciudad de
Cuenca y se trasladará también a zonas cercanas al río Yanuncay, la
población de Nulti y del Paute, según voceros de la Presidencia de la
República.
Hasta el momento, dos mil hectáreas de cultivos de papas, habas,
arveja, tomate de árbol y mora, así como otras 20 mil de pasto
quedaron afectadas por las fuertes lluvias en la provincia de
Tungurahua.
El director provincial del ministerio de Agricultura, Fabián
Valencia, señaló que cerca del 50 por ciento de los cultivos de esas
tierras se perdieron, mientras reclamó unos 1,4 millones de dólares
para reactivar el agro.
Situación muy parecida se registra en el vecino territorio de
Chimborazo, donde cientos de agricultores quedaron en la ruina por las
pérdidas de sus cultivos, ganado y hasta viviendas.
Según fuentes oficiales, el gobierno centra sus esfuerzos en
asignar recursos a las juntas provinciales de la Defensa Civil para
atender los requerimientos que ocasionaron las fuertes lluvias.
Además de las vías colapsadas, comunidades campesinas de la
provincia de Azuay decidieron bloquear otras carreteras que comunican
a ese sector con las provincias de la costa en rechazo a la actividad
minera en ese territorio.
Al momento está interrumpido el transito por las vías Cuenca-Loja;
y Cuenca-Girón-Pasaje por las agrupaciones del Azuay la Coordinadora
Nacional Campesina, que se oponen a la explotación de las minas por
contaminar el agua y el entorno.