Un lago ruso pudo formarse por una
explosión que, se cree, fue resultado del impacto de un meteorito que
cayó sobre la zona boscosa siberiana de Tunguska en 1908, sugirió un
estudio difundido en esta capital hoy.
Expertos de la Universidad italiana de Bologna, plantean que el
lago Cheko, localizado a ocho kilómetros del epicentro de la explosión
pudo surgir como consecuencia de los restos de un objeto celeste.
En la fecha señalada una explosión equivalente al de una bomba
termonuclear de alta potencia devastó un área superior a dos mil
kilómetros cuadrados cerca del río Tunguska, que los científicos
atribuyen a un meteorito.
Hasta ahora se han tratado de hallar evidencias de ese evento sin
resultados.
Los científicos italianos aducen que el lago tiene forma de embudo,
a diferencia de otros de la zona, y además observaron en sus
profundidades conjuntos de sedimentos compactados o lo que podría ser
una roca de ese evento espacial.
El director del equipo Giusseppe Longo, declaró que hasta ahora no
tienen pruebas definitivas de que se trate de un cráter como resultado
del impacto, pero desecharon otras hipótesis y llegaron a esa
conclusión.
Los científicos esperan regresar a la zona en el 2008 para realizar
más estudios.