LA PAZ, 26 de junio.— El presidente Evo Morales encabezó hoy martes el
acto en el que la estatal boliviana YPFB tomó posesión de dos
refinerías recompradas a la brasileña Petrobras, en uno de los pasos
más esperados de la nacionalización petrolera iniciada hace poco más
de un año.
La toma física de las dos relativamente pequeñas pero estratégicas
refinerías se realizó 15 días después de que YPFB pagó la primera de
dos cuotas de 56 millones de dólares y al día siguiente de que
Petrobras PETR4.SA logró renegociar el seguro de las plantas con una
filial de Zurich Financial Services Group.
"Hoy gracias a la voluntad del pueblo boliviano y del presidente
Evo Morales Ayma, hemos logrado retomar nuevamente lo que nunca debió
haberse enajenado, nuestras refinerías", dijo el presidente de la
petrolera boliviana, Guillermo Aruquipa.
Luego vendrá la recompra de la empresa de almacenamiento CLHB, de
capitales alemanes y peruanos; la operadora de ductos Transredes,
controlada por el grupo Ashmore, y filiales de Repsol-YPF REP.MC y BP-Amoco,
agregó Aruquipa en el acto realizado en la refinería de la ciudad
oriental de Santa Cruz.
Las refinerías tienen una capacidad conjunta de procesamiento de 40
000 barriles de crudo y abastecen casi totalmente al mercado boliviano
de carburantes y otros derivados.
Fueron vendidas a Petrobras en 104 millones de dólares, en la
culminación de una agresiva privatización que Morales comenzó a
revertir con el decreto de nacionalización de mayo del 2006, que
repuso el control estatal sobre la producción, la industrialización y
la comercialización de hidrocarburos.
Por la nacionalización, YPFB es dueña de toda la producción de
crudo y gas y las compañías extranjeras son prestadoras de servicios,
a cambio de una remuneración promedio equivalente al 20% del valor del
producto, según informes oficiales citados por Reuters.