Rompiendo con una costumbre de
Hollywood, el realizador estadounidense Michael Moore exhibió su
esperado documental Sicko en plena calle de un barrio de pobres,
publicó hoy su página web.
Por regla general -agrega- los grandes estudios escogen
escenarios inusuales para sus estrenos como una pista de aviación,
Disneylandia o la antigua prisión de Alcatraz, sin embargo Moore y
los hermanos Weinstein, productores de Sicko, fueron a un barrio
marginal.
El estreno se produjo en la calle frente a una Misión de Socorro,
que alberga a desvalidos y sin techo.
El reverendo Andy Bales, jefe ejecutivo de la Union Rescue
Mission, donde se alojan los menesterosos, invitó a toda la
comunidad a disfrutar del documental que habla de los visibles
yerros del sistema de salud en Estados Unidos.
En una vehemente introducción a la película, el ganador de un
Oscar por Bolos para Columbine hizo notar al auditorio que una de
las escenas de la cinta muestra cómo los indigentes son arrojados
como basura de los hospitales que debían albergarlos.
"Me siento contento de hacer esta real premiere de Hollywood,
aquí en la calle, con la gente pobre", agregó el ganador de la Palma
de Oro de Cannes por Fahrenheit 9 11.