Alrededor de 18 mil personas necesitadas de implante mejoraron su
calidad de vida en los últimos 12 años mediante el biomaterial cubano
Coralina porosa HAP 200, que reconstruye el tejido óseo dañado.
Obtenido por especialistas del Centro Nacional de Investigaciones
Científicas (CNIC), a partir determinados tipos de corales presentes
en la plataforma del archipiélago de Cuba, este producto posee
similitud química y morfológica con esa estructura del cuerpo humano.
Esta característica lo hace altamente compatible a la hora de
aplicarlo como implante óseo en las especialidades de cirugía
maxilofacial, ortopedia y traumatología.
Mediante una tecnología diseñada en la mencionada institución, el
coral formado por carbonato de calcio es transformado en
hidroxiapatita (fosfato de calcio), que es el componente inorgánico
principal del hueso.
En declaraciones publicadas hoy en el periódico Granma Ramón
González Santos, director de Química del CNIC, dijo que también ha
sido empleado en más de mil implantes oculares integrados, como
soporte fundamental de las prótesis de ojos.
Precisó que este biomaterial es utilizado en más de 60
instituciones de salud del país y la capacidad de producción instalada
en el CNIC satisface plenamente la demanda nacional.
Explicó que hay condiciones para que esté disponible en las
clínicas estomatológicas municipales y demás servicios que lo
requieran