Ante la proximidad hoy de la
partida hacia Caracas de un grupo de mexicanos en el ámbito de la
Misión Milagro, la actitud venezolana en ese programa humanitario
recibió elogios aquí.
El director de Desarrollo Social de la delegación (municipio)
capitalino de Tlalpan, Adolfo Lluvere, destacó las diferencias de los
modelos económicos imperantes en México y Venezuela, que permiten a
esta última desarrollar proyectos solidarios.
En entrevista concedida al diario La Jornada, se refirió a la
partida el domingo venidero de 90 a 100 adultos mayores de ese
territorio para ser operados de cataratas en aquel país suramericano.
Explicó que ante la demanda de este servicio entre los habitantes
de Tlalpan con ese problema visual, la dependencia a su cargo pidió
apoyo a países que cuentan con este tipo de programas humanitarios.
El gobierno venezolano respondió de manera inmediata, por lo cual
en marzo pasado enviaron a los 10 primeros pacientes, dijo, e informó
que el plan es totalizar 300 este año.
Al referirse al financiamiento de Misión Milagro con el petróleo en
aquella nación, en el cual es rica, opinó que ahí radica la diferencia
de los modelos económicos.
Mientras en México el energético se usa para pagar deuda externa,
pública y privada, allá ya las cancelaron "y ahora invierten los
recursos del petróleo en educación y salud, ofreciéndolas a los
hermanos latinoamericanos", abundó.
Lluvere especificó que el gobierno venezolano se ocupa del
hospedaje, el traslado aéreo, la cirugía y los lentes intraoculares.
En tanto, su delegación apoya con estudios clínicos preoperatorios,
exámenes de sangre y orina, electrocardiogramas, radiografías,
revisiones oftalmológicas y los trámites y costo del pasaporte.
"Que desgracia que en nuestro país no puedan ser atendidos estos
pacientes", lamentó el funcionario y señalo que solo en un hospital
donde hicieron un estudio socioeconómico, la operación más barata
cuesta ocho mil pesos (unos 800 dólares) por cada uno de los ojos.