Resultados y perspectivas del tratamiento con células madre en Cuba
se hicieron evidentes en el simposio sobre la terapia regenerativa de
este tipo, efectuado en el teatro de la Sociedad Económica de Amigos
del País (SEAP), en la capital cubana.
El doctor Porfirio Hernández, presidente de la Comisión Nacional de
Terapia Regenerativa, del Ministerio de Salud Pública, explicó que se
ha aplicado autotrasplante en más de 80 pacientes diabéticos y con
isquemia crítica de miembros inferiores con una rápida y efectiva
recuperación.
Especialistas del Instituto de Hematología e Inmunología (IHI), del
Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas y del Hospital General
Docente Enrique Cabrera, entre otros, expusieron los casos tratados
con pie diabético y en personas con infarto agudo del miocardio.
Iniciadas las investigaciones en la Isla en 2003 sobre las
potencialidades de las células madre, en particular del tipo
hematopoyéticas adultas (no embrionarias) obtenidas de la médula ósea
del propio individuo, abren un camino promisorio en la terapéutica de
varias enfermedades, como el Parkinson, las oculares y la diabetes
tipo I y II.
Sus ventajas radican en que no originan rechazo ni formación de
tumores malignos y tampoco implican problemas éticos, pues se aplican
con el pleno consentimiento del paciente.
En Cuba ya se han emprendido unas 40 investigaciones por distintas
instituciones científicas y asistenciales, en las que participan
alrededor de 140 especialistas.
Hernández, también director del IHI, dice que las experiencias en
laboratorio datan de 1972 y ya en 1985 se introduce en ese Instituto
el trasplante de médula ósea para enfermedades hematológicas, pero la
terapia celular para regeneración de otros tejidos comenzó en el 2004,
primero en angiología y más tarde en cardiopatías.
Agregó que la experiencia se extendió a instituciones asistenciales
de Pinar del Río y Villa Clara y se trabaja para disminuir los costos
en la obtención de las células adultas, recientemente obtenidas
también de la sangre periférica como si fuera una donación normal, y
se enriquece con el Factor Estimulador de Colonias Granulocíticas,
producido en los centros biotecnológicos del país