Acciones ejecutadas a partir de siete proyectos con marcado
carácter conservacionista y de preservación logran en la provincia
cubana de Villa Clara beneficiar en casi su totalidad las 85 mil 800
hectáreas, que integran el patrimonio forestal del territorio.
En esta provincia, ubicada en el centro de Cuba, restan solamente
100 hectáreas por cubrir con recursos boscosos, labor que tiene como
fecha de culminación el 2013.
Profesionales de la Empresa Provincial para la Conservación de la
Flora y la Fauna trabajan en las siete áreas existentes para conservar
especies endémicas, evitar incendios, reducir la erosión de los
suelos, además de impedir el avance de las plantas invasoras, entre
otras.
En Villa Clara, desde hace cuatro años, se ejecuta el proyecto de
reforestación con caobas cubanas más grandes del país, mediante el
cual se han sembrado 100 mil posturas de esta especie en el área
protegida Monte Ramonal, al norte del territorio, y se aprecia su
presencia en la Reserva florística Sabana Santa Clara.
La validez de la tarea está referida a que cada zona genera las
posturas que emplea en la reforestación y abastece también a
cultivadores individuales interesados en la reproducción de este
árbol.
El lento crecimiento de la caoba ubica la especie en desventaja con
otras de más rápida evolución, razón por la cual se coloca en zonas
atendidas para evitar pérdidas de ejemplares y mal manejo de las
nuevas siembras.
La caoba cubana fue una de los primeros árboles explotados,
desmedidamente, por los españoles cuando llegaron a la Isla.
Según recoge la historia el barco Espíritu Santo, considerado el
mayor de la marina ibérica cuando España tenía la supremacía de los
mares, fue construido totalmente con caobas extraídas de los bosques
tropicales de Cuba